SI NO CAMBIAS NADA, NADA CAMBIA.
La psicoterapia es un método de abordaje de las dificultades y los problemas por los que pasamos las personas en determinados momentos de la vida. Utiliza conocimientos y técnicas psicológicas para ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida; a cambiar lo que se puede cambiar y a aceptar lo que no se puede.
El objetivo de la psicoterapia es que la persona que acude a consulta aumente su capacidad para resolver sus problemas y para satisfacer sus necesidades, facilitando una buena relación consigo misma, con los demás y con el entorno.
Son muchos y variados los problemas y dificultades que se pueden llevar a una consulta de psicoterapia: depresión, estados de ansiedad, problemas de pareja o de relación con otros, baja autoestima, fobias, adicción a algún tipo de sustancia o comportamiento, crisis vitales, pérdidas afectivas, procesos de cambio, son algunos de los más característicos. Pero además: cualquier tema que aborde la relación humana, la expresión de uno mismo en la vida, el sentido que se le quiere dar a ésta, son asuntos que también se pueden tratar en el espacio de una psicoterapia.
Así pues, la psicoterapia está dirigida a toda persona que sienta que los acontecimientos actuales de su vida, le están desbordando o no le satisfacen suficientemente y quiera mejorar.
La mejora se consigue a través de un proceso en donde se establece una comunicación íntima, sincera y confidencial entre el terapeuta y paciente, que será la facilitadora del cambio. A través del diálogo y de ejercicios guiados, en este proceso se abordan las cuestiones pendientes que están impidiendo a la persona ser resolutiva con sus problemas y dificultades.
Este trabajo dura un tiempo variable que dependerá: del tipo de problemática, del nivel de profundidad al que quiera llegar la persona y de la orientación psicoterapéutica con la que se aborde la psicoterapia. Cada enfoque: el humanista, el transpersonal, el psicoanalítico, el cognitivo-conductual pone el énfasis en diferentes aspectos de la persona e inspira una manera de hacer diferente. Es por eso importante que la persona que acude a una psicoterapia distinga si el enfoque que tiene su terapeuta es afín, resuena, con su propio planteamiento vital.
En cualquier caso, es importante resaltar que se trata de un proceso, es decir de un trabajo que se lleva a cabo a lo largo de un tiempo. El psicoterapeuta no da ninguna solución; si no que facilita el que nosotros encontremos la nuestra. Esta solución implica, generalmente un cambio en nuestra manera de pensar, percibir y hacer las cosas y eso requiere de un trabajo profundo, que no suele ser rápido ni sencillo y que vale la pena emprender ya que nos facilita crecer y madurar hacia la salud y la sabiduría.
La psicoterapia te ofrece un espacio seguro y libre de juicios, para ampliar tu conciencia, entender mejor lo que de verdad te está pasando, reconocer y atreverte a expresar tus necesidades y objetivos, asumir tu responsabilidad y potenciar tus propios recursos. Es un instrumento muy útil para mejorar el bienestar y la calidad de vida.